domingo, 19 de octubre de 2008

Valdelomar y su impetuo Literario

Tristitia Mi infancia que fue dulce serena triste sola Se deslizo en la paz de una aldea lejana Con el manso rumor con que muere una ola Y el tañer doloroso de una vieja campana Dabame la nota de su melancolía El cielo, la serena quietud desbelleza Los besos de mi madre una dulce alegría Y la muerte del sol una vaga tristeza En la mañana azul al despertar sentía El canto de las olas como una melodía Y luego el soplo denso perfumado del mar Y lo que el me dijera, aun en mi alma persistente Mi padre era callado mi madre era triste Y la alegría nadie me la supo enseñar. ABRAHAM VALDELOMAR

1 comentario:

Anónimo dijo...

me parece que sobre la lectura no la tenemos que tomar algo asi como una obligacion sino como algo que nos nasca que nos interese e incentive a la lectrura porque creo que muy aparte de eso es que nosotros debemos de practicar la lectura desde pequeños para que se nos haga una costumbre ,pero si esta es inculcada mientras nosotros ya somos grandes de nada va a servir.Bueno la lectura fue muy intereesante yme agrado saber un poco mas.
Ana P. Mamani